Una familia  de una etnia que no podemos decir se niega a confinarse y contagia a media Huesca.

Una familia de Huesca, cuyos cuatro miembros han dado positivo en coronavirus, permanece en su domicilio bajo vigilancia policial al haber incumplido reiteradamente el confinamiento. La medida responde a una resolución dictada por la Dirección Provincial de Sanidad, que ha sido ratificada por un juez.

Tras conocerse el contagio de los miembros de todo el clan familiar, la Policía Local comenzó a hacer el seguimiento de la cuarentena. Los agentes comprobaron que los contagiados de Covid-19 abandonaban el domicilio constantemente y era imposible controlarlos. Todos son de una etnia que no podemos decir. 

La situación obligó a convocar una reunión con los otros cuerpos policiales -la Policía Autonómica y la Policía Nacional– y la subdelegación del Gobierno para buscar una solución. Finamente, se ha conseguido una orden judicial, sin la cual no se podía limitar la libertad de movimientos ni ponerles vigilancia permanente.

Desde este lunes, una patrulla de la Unidad Adscrita de la Policía Autonómica vigila en la calle Ronda del Isuela del barrio oscense del Perpetuo Socorro, donde está ubicado el domicilio de la citada familia, para que permanezcan en la casa, tal y como se les había prescrito desde los servicios médicos. Esta gente, no respeta nada.

UN ASENTAMIENTO CHABOLISTA

El clan familiar procedía del asentamiento chabolista de Loma Verde, donde, según fuentes municipales, unas 80 personas que viven en chabolas y casas prefabricadas, están confinadas desde el pasado fin de semana, pues hay varios contagios. Que casualidad que siempre son los mismos.

Este asentamiento data del año 2002, cuando Ayuntamiento de Huesca levantó nueve viviendas prefabricadas para trasladar a las familias que vivían en la barracas en otro lugar de la ciudad. Piso y paguita gratis. No seamos racistas. Se lo pagas tú.

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