MCE-AJE: Protesta contra el Gobierno en Madrid.

Se suceden las manifestaciones patrióticas espontáneas, sin que ninguna organización ni movimiento político las convoque, sino particulares que instintivamente quieren expresar su protesta contra el totalitarismo impuesto por socialistas, comunistas y podemitas, con el apoyo de separatistas y terroristas.
Una de ellas ha tenido lugar al mediodía de este domingo 11 de Octubre en Moncloa, donde se han dado cita algunos amigos y conocidos que comparten su amor por España.

El Arco de la Victoria ha sido un fondo magnífico para la pequeña concentración de patriotas, no por ello menos animoso que si fueran miles.

Jóvenes y mayores comentaban el acontecer nacional, aprovechando una mañana fresca, soleada y radiante. No quieren que nos vayamos de puente, pues lo celebramos en Madrid.

La cita fue ante el Cuartel General del Aire, edificado sobre el solar de lo que fue antigua Cárcel Modelo, conformando un conjunto urbano de estilo neoescurialense que da gusto contemplar.

Y no digamos nada del Balcón de Moncloa, ante lo que quiso ser Templo Votivo de la Cruzada, honor que correspondió más tarde al Valle de los Caídos, convirtiéndose el edificio en Paraninfo de la Universidad Complutense y actualmente en sede  de la Junta de Distrito Municipal.

También la bandera antigua de España, la de las aspas de San Andrés, y la del Sagrado Corazón de Jesús, tuvieron su sitio en la concentración. Muchos coches que circulaban por la zona hicieron sonar sus cláxones en señal de adhesión.

José Luis Corral, a requerimiento de los presentes, hizo un pequeño discurso, recordando el lugar sacrosanto en el que nos encontrábamos, encrucijada entre el Martirio y la Victoria. Porque si en la Cárcel Modelo sufrieron prisión y muerte muchos buenos españoles, o bien salieron camino del martirio en Paracuellos, el Arco de la Victoria nos recuerda que el sacrificio y la muerte no son vanos, que tras ellos y por ellos se alcanza la Victoria.

Por eso es necesario hacer frente al desafío que nos presentan las fuerzas del mal y luchar con fe y esperanza, con ilusión y coraje, cueste lo que cueste. No importa el número ni el éxito momentáneo, sino vivir ese fuego de nuestros ideales que ha de prender en toda tierra, como Cristo nos enseña que ha venido a prender fuego a la tierra y no espera sino que arda.

Caminamos por rutas imperiales, por la senda de la Victoria. ¡Por el Imperio hacia Dios!¡Arriba España! ¡Viva Cristo Rey!

Comentarios de Facebook
Compartir: