La Revolución Jonsista, un movimiento que siempre estará vigente Esther H

Ramiro Ledesma Ramos nació un 23 de mayo de 1905. Hoy, se conmemora el 115 aniversario de su nacimiento. Si hablamos de la postura de Ledesma podríamos hablar al mismo tiempo sobre el movimiento revolucionario que marcó el siglo XX. Las Juntas Ofensivas Nacional Sindicalistas (JONS), fue un grupo de trabajadores, estudiantes, campesinos e intelectuales en su gran mayoría, fundado en octubre de 1931, un mes imperial para todo seguidor del movimiento. Su origen culmina con la unión del filósofo Ledesma, fundador del periódico La Conquista del Estado y el abogado Onésimo Redondo, quién era líder de las JCAH (Juntas Castellanas de Actuación Hispánica). 
Su revolución se basaba, resumido en breves palabras, en un sindicalismo revolucionario que fuera capaz de al mismo tiempo que defendiera lo obrero y sindical, no dejara a un lado el amor y lucha por la Patria. Esta revolución, basada en el “fascio”, tenían que hacer frente a tres enemigos clave, que, 89 años después, siguen vigentes en nuestra sociedad y controlando las administraciones de nuestro país: “los separatismos roedores de la Unidad, la ola marxista antinacional y bárbara que operaban y continúan operando en nuestro suelo; la ruina económica y el paro constituyen, siendo de tal forma un peligro suficiente para que la gran mayoría de los españoles, o por lo menos la minoría más heroica, tenaz y responsable, aceptasen el compromiso de una acción política encaminada a recuperar la fortaleza de la Patria y la prosperidad económica del pueblo.” 
Es curioso, como estas palabras, dictadas hace más de medio siglo, aún definen a la España que dejaron atrás nuestros abuelos. Una España que, gobernada por una izquierda antinacional y llena de odio, vuelve a estar en el poder sin que el pueblo español haya aprendido nada de los errores del pasado. Muchos, lucharon contra ese marxismo que tanto daño causaba, como nuestro querido y revolucionario Ramiro. Pero por desgracia, en consecuencia, un 29 de octubre de 1936 fue fusilado. Ledesma fue fusilado y asesinado por defender unas ideas claras que condenaban cualquier tiranía marxista y liberal. Por su lucha contra el capital y por las grandes arcas públicas que pretendían controlar al pueblo y oprimir a los trabajadores, y estafar el futuro de las nuevas juventudes, que eran, el futuro y la única vía de salvación a ese sistema. Ya lo dijo Ramiro, en su Discurso a las juventudes de España: Una Revolución nacional, el 14 de abril, tenía que haber representado para España la garantía de que precisamente todo lo que la vieja Monarquía ya no garantizaba iba a ser mediante ella posible: tenía que representar, frente a los tirones separatistas de Cataluña y Vasconia, la unificación efectiva de todo el pueblo. Frente a las dificultades en que se debatía la Monarquía para que tuviese España un Ejército popular y fuerte, su creación fulminante. Frente a la dispersión moral de los españoles, su unificación en el culto a la Patria común. Frente a un régimen agrario de injusticia inveterada (no se olvide que los terratenientes, como hemos dicho y repetido, habían sido desde muy antiguo el sostén único de las viejas oligarquías), la liberación de los campesinos y la ayuda inmediata a todos los pequeños agricultores. Frente a una industrialización de signo modesto, un plan gigantesco y audaz para la explotación de las industrias eléctricas y siderúrgicas. Frente a la despoblación del país, una política demográfica tendente a duplicar la actual población de España. Frente al paro y la crisis, la nacionalización de los transportes, la ayuda a las pequeñas industrias de distribución y el incremento rápido del poder adquisitivo del pueblo. Frente a una España satélite de Francia e Inglaterra, una política internacional vigorosa y firme, de independencia arisca. Eso hubiera sido una Revolución nacional, y todo lo contrario que eso fue sin embargo el 14 de abril de 1931.

En este párrafo, volvemos a coincidir con el presente.


Un presente lleno de mugre y antipatriotismo, caracterizado por un PSOE, que ni es obrero, ni es español, y el movimiento “revolucionario” de pacotilla basado en una política oportunista, marxista, dictatorial y engañosa como es Unidas Podemos. Un partido que buscando el voto de los pobres, se han hecho ricos. 
Por ello, hoy más que nunca quería venir a dejar reflejadas las palabras de aquel joven revolucionario que perdió su vida por defender sus ideas, aquel que, hasta en el último momento de vida, tuvo coraje y gritó segundos antes de ser asesinado: “No me mataréis como a un cordero, sólo moriré donde yo quiero”. Aquel, Ramiro, Roberto Lanzas, revolución… Llámenlo como quieran. Pero fue un joven con coraje, que a día de hoy, a muchos nos ha hecho ver y ser conscientes de la realidad. 
No dejen que las cloacas del Estado los manipule, no crean que somos fachas, ni de extrema derecha, porque están muy lejos de entender nuestro movimiento e ideología. Nosotros, sí defendemos al obrero, sí defendemos al sindicato, sí queremos una sanidad pública, sí queremos una república nacional y sindical y no optamos por conformarnos por reyes borbones que llevan a España a su máximo declive. Pero también, amamos y defenderemos por encima de cualquier cosa nuestra Patria. Porque ya saben, sólo los ricos pueden permitirse el lujo de no tener Patria…

Ramiro Ledesma Ramos… ¡PRESENTE!
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Una respuesta a “La Revolución Jonsista, un movimiento que siempre estará vigente Esther H”

  1. Es triste la realidad, desde la clase política instaurada en R78 no se ha hecho nada para mejorar la vida de los españoles (todos)
    Se han privatizado las joyas de la «corona» , por supuesto las que eran rentables, vendiéndolas a los amigote. De aquellos barros hoy tenemos los lodos de las puertas giratorias, todo hecho bajo el paraguas de la democracia parlamentaria, el jefe del estado haciendo negocios y llevándose suculentas comisiones, mientras el pueblo engañado se ha comido varias crisis económicas.

    Menos mal que nos hicieron entrar en la Europa del capital, nos desindustrializaron y tras convertirnos en un país de servicios (putas y camareros) (putos y camareras) tal como convenía a las élites europeas.
    Gracias a ello ahora la Eruopa protestante, capitalista y mercantilista nos acusa con el dedo de ser indolentes, perezosos y manirrotos, con mucha razón por no haber descabalgado esta partitocracia de usureros y egoístas que no miran por el bien ajeno sino por el propio.
    Así nos va, con el marxismo cultural campando por nuestra España, la familia en descomposición, la economía vendida a la globalización auspiciada por el gran capital.

    En fin, un panorama desolador que no tiene pinta de que podamos revertir a corto plazo, dado el nivel de desinformación y de manipulación que sufre la población española y en concreto nuestra juventud educada en la ikastola del marxismo cultural, abocada al consumismo y hedonismo.

    La aparición de VOX que defiende la familia y algunas cosas mas, pero que sigue adorando el capitalismo salvaje no es un buen augurio tampoco.

    Así que mientras estos textos no se difundan por las redes sociales no se podrá empezar a obrar el cambio de mentalidad de las generaciones más jóvenes.

    Estamos jodidos.

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