La Generalidad de Cataluña pide a la población que delate a los vecinos que mantengan reuniones no permitidas

El conseller catalán de Interior, Miquel Sàmper, ha reconocido que es «imposible» que los Mossosd’Esquadra y las policías locales controlen en «cada casa» el cumplimiento de las restricciones para evitar el contagio del coronavirus, ante lo que ha animado a los ciudadanos a delatar a quien se salte las medidas.

En rueda de prensa, Sàmper ha anunciado que los Mossos y las policías locales ampliarán su coordinación para llevar a cabo un control «más exhaustivo» del incumplimiento de las restricciones del que se produjo en la primera fase de la pandemia, por la que ya se han tramitado 60.000 denuncias, de las que más de 3.000 ya se han pagado.

El conseller ha apelado a la «corresponsabilidad» de los ciudadanos a la hora de limitar sus contactos en el ámbito de su «burbuja» de convivencia y también, en el caso de las personas que cumplen con las restricciones, para alertar a la policía si detectan que en alguna casa vecina se reúne más gente de la que está permitida.

«Importante mejora» en la coordinación entre Mossos y policías locales

«Los efectivos policiales tienen que saber los focos» donde se incumplen las restricciones, ha subrayado Sàmper, que ha reconocido que le sabía mal pedir a la gente que delate a sus vecinos si incumplen las medidas de prevención, pero que lo tenía que hacer porque «es la realidad».

El conseller ha anunciado además que han acordado una «importante mejora» en la coordinación entre los Mossos y las policías locales, que a partir de ahora tendrán que reportar un informe diario sobre los efectivos afectados por coronavirus y las denuncias que han interpuesto ante particulares y locales por saltarse las restricciones de las administraciones para combatir el coronavirus.

«Con los mismos efectivos, seremos más eficaces», ha garantizado Sàmper, que no obstante ha insistido en que ni los Mossos ni las policías locales pueden llegar a todas partes, por lo que ha pedido la colaboración ciudadana para denunciar a los que incumplan las restricciones, ya que «pueden perjudicar a los que lo hacen bien».

Y ello no con un fin recaudatorio, ha puntualizado el conseller, sino para disuadir de actitudes que pueden poner en riesgo la salud pública, lo que en caso de reincidencia puede acarrear sanciones de hasta 6.000 euros.

Sàmper ha detallado que hasta el momento ya se ha tramitado 60.000 denuncias interpuestas por las fuerzas de seguridad en Cataluña durante la primera fase de la pandemia, de las que más de 3.000 ya han sido cobradas, en su mayoría por el importe mínimo de 300 euros, que además se reduce en un 40 % si se paga al instante.

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