La delgada línea de la traición

Ya han pasado dos décadas desde que Laureano Luna hiciera aquella tesis de << autonomía histórica >> que partía de una base que nada teníamos que ver con el pasado. Una idea que fraguó en algunos ambientes del patriotismo y la cual algunos jugamos esa carta, pensando que ganaríamos la batalla electoral renunciado hacia nuestros ideales, banderas y símbolos.

Soplaban vientos europeos en el patriotismo español y queríamos parecernos algunos partidos análogos en ciertas puntualidades cómo la problemática de inmigración, una problemática que amenaza Europa hasta en nuestros días.

20 años después y exceptuando algún mínimo éxito electoral local puntualmente, el patriotismo español queda completamente marginado de la escena política y de la sociedad, por muchos movimientos o tácticas realizadas hasta la fecha.

La situación política  histórica española y la situación de Europa no es la misma. 

Como hemos comentado antes, la situación política con Europa es parecida compartiendo la problemática de la inmigración o la deuda financiera con poderes ocultos y objetivos extraños. 
¿ Pero es lo mismo la historia política ? Rotundamente no, entre otras peculiaridades tras la caída de Alemania y de Italia en la II Guerra Mundial, los vencedores deciden prohibir el nacional socialismo y el fascismo, siendo imposible para estás ideologías no tan solo presentarse al proceso electoral, también defenderlas públicamente, imposición que dura hasta nuestros días con duras penas de cárcel o multas. 
El caso de España cómo ya sabemos es diferente, Franco murió en la cama y fueron las propias Cortes franquistas las que nos trajeron bajo el brazo el sistema democrático actual, sin condenar ni prohibir el franquismo. 
Nuestra lucha 
Tendríamos que hacer un ejercicio de reflexión y pensar en  ese motivo que en su día nos hizo pasar aplicar en nuestra vida aquella frase << La vida es milicia>> . 
Muy posiblemente la gran mayoría recuerden aquel momento de ese impulso de juventud de alzar la bandera. Y muy posiblemente no encontremos en ese primer momento ni la defensa de aquella u otra sigla, ni los procesos electorales, ni tácticas acertadas o erróneas. 
El patriotismo español tiene su propia característica, sus propios pensadores y sus muertos por defender en lo que creían. 
En conclusión tenemos un legado que defender, además de no estar reñido defender la memoria de Ramiro Ledesma  y defender problemas actuales como los contratos basuras o la gran tasa de paro y de inmigración que sostiene España. 

La vía electoral está muerta 

Nadie puede negar el éxito electoral de Vox, un partido de reciente creación y que entra al Congreso con 52 representantes en tan sólo 8 años. Algo jamás visto en la historia democrática española. 
Pero Vox no son de los nuestros, aunque copien algunos de nuestros postulados, no dejan de ser una derecha burguesa capitalista o lo que es lo mismo una antigua Alianza Popular y que desde nuestro ambiente se ve como un mal menor, en su día se vio como mal menor Alianza Popular, Partido Popular incluso hasta Ciudadanos en su momento. 
Hemos visto y comprobado que Vox continúa cargando con esos complejos que tiene la derecha y por otra parte deja de lado o vota erróneamente hacia la justicia social que tanto necesita España. 
La situación no mejora en partidos de reciente creación que cargan con los complejos de Vox o que buscan su hueco tras ser expulsados del mismo, cometiendo el error de aplicar la maldita autonomía histórica y no tan sólo ocultan nuestras banderas, aceptan las banderas del supuesto sistema que intentan combatir de aquella manera. 
Ellos sin quererlo o queriéndolo son parte del sistema, engañando con falsas promesas para con sus afiliados, prometiendo en un corto plazo nada más y nada menos que tener representación en el Congreso. 
Pero desde aquí lanzamos una pregunta: ¿ De que sirve tener una representación de un partido nuevo si continúa manteniendo el mismo sistema actual ? 
El camino asociativo y nuestros propios medios. 

Bajo nuestro punto de vista queda claro que el camino electoral queda completamente abandonado ante otro fracaso y sus consecuencias nefastas entre la militancia. 
Es necesario articular un triple frente desde la base y no desde el tejado, aplicándose de esta forma sin prisa pero sin pausa. Un frente amplio en el cual tengan cabida todas las familias patrióticas ( franquistas, falangistas, tradicionalistas, social patriotas, nacional revolucionarios… ) aún con sus pequeñas diferencias ideológicas buscar en todas ellas aquello que nos une y no que nos divide. 
La segunda opción es buscar esa unidad de acción, bajo campañas de propaganda en la calle intentando de esta fórmula hacernos visible y hacer pensar al enemigo que somos más de lo que verdaderamente somos. 
Todo movimiento necesita un medio digital, un medio que visiten tantos propios como extraños para conocernos y que conozcan las diferentes opciones disponibles para hacer crecer el movimiento. 
Un caminó arduo y con complicaciones, pero sin falsas quimeras, sin mentiras, con las cuentas claras y especialmente con nuestras banderas y con nuestras ideas sin hacer ninguna traición hacia lo que somos 
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